La controversia de la colección “Flick” en el Museo Hamburger Bahnhof en Berlín
Aug 18th, 2010 de barcelonablogger
Friedrich Christian Flick es el multimillonario heredero de todo un imperio industrial, fundado por su abuelo Friedrich Flick, estraperlista y criminal de guerra, que fue uno de los suministradores de armamento más importantes del régimen Nazi durante la segunda guerra mundial, además de explotar en sus fábricas a más de 50.000 trabajadores forzosos judíos.

Así mismo, la familia Flick ha financiado una importante e inigualable colección de Arte Contemporáneo con los beneficios obtenidos gracias a su empresa de reputación dudosa. Salpicada de los nombres más importantes del mundo del arte contemporáneo esta valiosa colección se exhibirá en el Museo Estación Hamburgo en Berlín hasta el 31 de diciembre.
En un lapso de 6 años, desde el 2004 concretamente, se han mostrado más de 2000 obras sobre una superficie de 13.000 metros cuadrados. Entre ellos se encuentran el artista norteamericano de renombre internacional Bruce Naumann, Donald Judo maestro del arte minimalista, Sol le Witt, artista conceptual, Georg Baselitz y Gerhard Richter, para nombrar sólo algunos.
Sin embargo, esta magnífica colección, que tiene un estimado valor de 300 Millones de Euros, no fue bienvenida por todos. Por contrario, causó indignación y gran polémica especialmente dentro de la comunidad judía, ya que el “megacoleccionista” se negó a seguir pagando la indemnización para los trabajadores sobrevivientes del imperio de su abuelo, que fue condenado a siete años de cárcel en los juicios de Nuremberg por haber cometido grandes crímenes en contra de la humanidad durante la era nazi.
En unísono los críticos ponían énfasis en la sangrienta procedencia de los fondos financieros que hicieron posible esta exuberante colección, y que ni el gobierno alemán, ni la comunidad artística, podía cerrar sus ojos ante las atrocidades del pasado y permitir su convalidación.
Friedrich Flick, abuelo, murió siendo el quinto hombre más rico del mundo, y nunca mostró ni un deje de remordimiento. Y así esta colección pone sobre la mesa otra vez más el debate sobre la memoria y responsabilidad alemana con su pasado nazi.
Si quieres hacerte tu propia opinión sobre esta polémica exposición, alquila apartamentos en Berlín y visita el Museo Estación Hamburgo hasta finales de este año.

















