Música Callejera en Barcelona
Antes de irme a Barcelona para estudiar un año con la famosa y misteriosa beca “Erasmus”, lo primero que hice, fue ver la película obligatoria para cada estudiante extranjero que se va a Barcelona “l´auberge espagnole”. Y me preguntaba “¿Barcelona es de verdad una ciudad tan loca?” Pues sí!!
Barcelona tiene un ambiente muy especial y lo primero que me llamó la atención fue la multitud de artistas que inundan las calles y callejones de esta ciudad. Claro que todo el mundo conoce la famosa Ramblas y sus artistas que se disfrazan desde futbolistas hasta actores o figuras históricas, como Che Guevara. Pero lo más encantador es un paseo por las calles del barrio Gótico o el Born donde varios músicos tocan sus instrumentos, empezando con la guitarra española, pasando por una batería construida por cubos de plástico hasta instrumentos tan extraordinarios como la saz. Si quieres disfrutar de un viaje por todos los estilos musicales, sólo tienes que apagar tu Ipod y caminar por las calles de Barcelona. Si empezamos nuestro paseo en Plaza Cataluña nos encontramos con peruanos disfrazados de indios que tocan la zampoña, unos pasos más adelante un grupo de Reggae nos hace bailar a sus canciones similares de las de Manu Chao. Oímos de lejos la letra de una canción “De Alto Cedro voy para Macané, Luego a Cueto voy para Mayarí” y si nos dirigimos hacia la Plaza delante de la Catedral de Santa Eulalia un grupo de músicos mayores que se parecen mucho a la famosa banda Buena Vista Social Club , nos hacen sentir como si estuviéramos en Cuba y al observar al público mayor bailando en parejas, nos da un vuelco el corazón. Siguiendo los callejones del Barrio Gótico ya podemos oír los sonidos de entre dos aguas y, al acercarnos, el guitarrista nos presenta canciones importantes del la Rumba y del Flamenco. Haciendo unos pasos más hacia el puerto, el Godfahter of Soul nos espera, mejor dicho su imitador, y no podemos evitar cantar unas palabras de Sexmachine….
Así, el viaje por el mundo de todos los estilos músicales parece ser infinito y cada día descubres un músico más en las calles de Barcelona, la ciudad con un ambiente tan especial. Volando voy, volando vengo vengo…. El problema fundamental es encontrar apartamentos en Barcelona donde hay mucha demanda y muy poca oferta por mucha música que toquemos







